8 de agosto de 2014

Sirenidad

Cruzar todos los mares y también algún trozo de tierra. Huir a la deriva y, como todo lo verdaderamente importante, sin pensar. Como tormentas de verano desencontrándose en cada océano. Arrasando los continentes y abriendo grietas en el mar. Furia azul. Estruendos.
Y luego calma. Y un baile en la distancia. Y un: - Estoy aquí- Con falsa timidez. Y un: - Pasaba por aquí, desvestida para ti- Y ya no hay más calma, ni más furia. De repente todo es claridad. Y cambia el escenario. Y todas las escenas. Y sólo amanece y ya faltan horas. Y todas, son pocas. Porque no pasaba por ahí. Venía desde lo más profundo de sí misma. Llevaba cinco mares, y tres vidas. Como aquella sirena. Pero ella ya sólo quería ahogarle el corazón. Y contarle su secreto, que en otra vida, había sido casi humana.

27 de julio de 2014

Veranos

Los desayunos de verano en esas tazas verdes translúcidas, su abuelo leyendo, el pollito que le regaló la mujer del mercado, los cumpleaños especiales con vasos de plástico y globos, el cine de los viernes por la tarde y los jueves de macarrones, pintar con tiza en todos los suelos incluso los que no pisaba, su vestido favorito de flores y volantes, ese que le hacía volar, la feria y las manzanas de caramelo, las tardes en el pueblo comiendo pipas y risas, el sonido de las fichas de dominó en la plaza, los cuentos de antes de dormir y después de jugar, los girasoles, ser una princesa en su castillo sin haberse movido de la cama, los viajes eternos en familia en aquel viejo coche que más de una vez les dejó tirados, la playa, su casita de la playa, arrastrar los zapatos de tacón de su madre porque le sobraba un palmo, y coger sus pinturas y sus bolsos, y ser otra. Ella. Y jugar a no ser pequeña. Y serlo. Y querer parar de crecer pero no terminar de hacerlo. No poder. Si algo echaba de menos era poder llorar desconsolada ante alguien a quién le doliera más que a ella. Y los finales felices. Y los principios.

30 de diciembre de 2013

Situamarse

Se alejó porque le estaba queriendo con locura.
No de bonito, sino de enfermedad.


Y desde allí lo podía ver. 
Y no era amor.

2 de noviembre de 2013

A base de todo.

Estaba hecha de vuelcos y miserias. De miradas desde los ventanales. Y de tazas humeantes. Estaba hecha de todo lo que no le recordaba a él. Y sin embargo, lo hacía.

5 de septiembre de 2013

Y no estás

Le habían fallado tantas personas y veces, que sabía que ya nunca podría decir aquello de:- Siempre estuviste ahí.
Porque el caso es que no había nadie ahí.

17 de julio de 2013

Sec 1. Exterior. Noche.

Bajó del autobús, y se dejó llorar. Con motivo y sin razón. Perdida. Era su propio momento de película. Basada en hechos demasiado reales. Su drama. De esos de silencios y planos largos. De los de vacíos y miradas ausentes. De los de volver de noche a casa. Sola y temblando. De esos de imágenes desgarradoramente frágiles, de las que te van descomponiendo el alma de una forma tan delicada que no puedes dejar de mirarlas. De los de meterse en la ducha deslizándose por la pared y sin que nadie llame a la puerta.
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