4 de julio de 2012

Postal de verano


Veraneábamos en  esa  aldea en   mitad de ninguna parte y ¿recordáis
lo mejor? No necesitábamos más.  Apenas unas horas de sol, y  muchas
de luna. Tan sólo unas cuantas   estrellas mal puestas, y unas pecas
estratégicamente  colocadas .    Creo que fue la época en que me hice
adicta  al  café después  de     comer y  antes  de  hablar, a  los  cigarros a escondidas  y  a      querer querer. A las pipas de calabaza recién cogidas, y a     las historias de miedo. A  entrar    en  cementerios y  salir  de     casas abandonadas. A todo lo que nos  diera miedo y curiosidad.   A bailar un bals, aun sin saber y pedir  otra. A  recorrer  los    pueblos de alrededor, buscando aquellos lugares en los que      la noche duraba más. A disfrazar la verdad, y ensalzar las mentiras.  A  disfrutar como

                                                              
                                                                  Forma de vida.

23 de mayo de 2012

Y quería

Nunca fue de esas personas que contaba las historias de sus cicatrices. Y las tenía. De muchos tipos.

2 de mayo de 2012



Si puedes, en veinticinco segundos, devolverme veinticinco años de cariño, quédate.



16 de abril de 2012

14 de abril de 2012

N=-1

Pequeños suicidios que se acontecían a diario.
Tazas aún llenas en bares vacíos y humo saliendo de las chimeneas. Gatos negros paseando por azoteas en las que no anochecía nunca.Entre miedos absurdos y silencios extraños. Viendo restos de humanidad. Perdidos. Añorando.

23 de marzo de 2012


Tú creías que estaba triste pero, simplemente, sonreía al revés.
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.