3 de abril de 2015

Haciendo tiempo

Ella no era de hacer tiempo entre trozos de vida.
Ella era más de deshacerlo. 
Desmigajarlo y ver sus restos en la palma de la mano. Y luego soplar. 
Fuerte. 
Y olvidar qué había hecho de él. Y no volver a pensarle. 
Y enterrarlo a carne viva.

16 de marzo de 2015

Del tiempo

Era la tercera vez que el invierno intentaba llevarle.
A la próxima, tendría que ir con él.

25 de febrero de 2015

Hay días que puedo volar


Te lo juro.


Hay días que puedo atravesar todas las leyes de la física y partirlas en dos. Hay días que vibro. Como un átomo excitado antes de volver a su estado fundamental. Hay días que me gusto. ¡Vaya si me gusto! Y la vida, con todo lo perra que es. Que me apasiona todo. Que incluso desearía ser eterna y poder no dormir nunca más para ser capaz de escribir,  inventar,  leer y bailar todo lo que tengo en mente. Y encerrado.

Hay días que soy como una llama. De verdad. Y de fuego. Que ardo de puras ganas de vivir. De reír y llorar y de hacerlo a la vez. De no querer parar de conocer gente porque todas las historias me parecen increíbles y necesarias de ser contadas. Y escuchadas. Y muy vividas.

Hay días que me veo capaz de alinear los planetas. Y los días de la semana. Y colocarlos en mi orden favorito.
Hoy habría sido viernes. Y Marte. Y amarte.

Que hay días que soy capaz de volar. Te lo juro. Que puedo incluso con esa "tristeza por el mundo" que a veces viene y me golpea y se va. Hay días que bailo en el metro y que no sé ni hablar de todo lo que quisiera decir. Que ando cuarenta minutos bajo la lluvia porque sí. Que hay días que soy la vida. De verdad.  Que me envidiaría a mí misma por no poder estar para siempre conmigo. Que me encantaría a la vez no ser yo,  para poder decirme lo increíblemente bonita que soy, aunque sólo sea por no creerlo. Y que podría creerlo.

Te juro, que hay días que podría con cualquier cosa que me propusiera(n). Que podría levantarme antes de irme a dormir,  y desayunar a la luz de la luna en la propia luna. Y cambiar el mundo. Y ponerlo, ¿qué sé yo? Un poquito más hacia la risa.

No sé si entiendes lo que intento decir y justo es  exactamente eso lo que quiero decir.  Que hay días que entiendo el misterio de todo. Incluso de lo que no lo tiene. Que es como si me concedieran unas horas de lucidez sobrehumana y entendiera la sencillez de ser,  estar y parecer todos los verbos. Y esos días me parece imposible no poder verlo los otros.  Y sólo lamento no conseguir guardar en frascos la sensación,  ni poder repartir de a poquitos esa especie de droga sana. Y loca.

Hay días que puedo volar.
Lo juro.

23 de febrero de 2015

Teorías

Todo era tan relativo como la misma gravedad. Que quizás estaba atrapada fuera de sí.
Quizás en ti. 
Quizás nunca había andado, sólo flotado.
A lo mejor era ella la que se equivocaba y la que era soñada.
Quizás solo existía en sus pensamientos.
Teorías... 
Te haría.

Hacia ti

Eres una huida hacia delante. Sin miedos. Eres mi calma y mis ganas de resistir. Y un paseo en barca por las líneas de tu mano. Eres el misterio de los cuentos de terror. Y ese brote de vida de un día algo hueco. Eres como el primer sorbo del café de la mañana. Y como el beso inesperado. Eres. Eres todo lo sé que nunca podría tener. Eres lo que nunca querría querer. Y por eso, lo que quiero.
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