13 de noviembre de 2011
Frágil
Debe ser horrible quererme los días que me vuelvo líquida y de aire, pero gracias a quién, justo entonces, me ayuda a hacerlo, a quererme.
10 de noviembre de 2011
Saber ver
Lo invisible, lo que de tan sutil no se advierte, y nos advierte.
Lo que aún sin existir, es... porque hay lo que, aún siendo, desaparece.
7 de noviembre de 2011
Encontrar
Busqué "Perseverancia" en el diccionario,
ponía que siguiera buscando...
ponía que siguiera buscando...
5 de noviembre de 2011
Como si vivir fuera como una tarde de aquellas de la infancia...
Sólo tú, viviendo a 744 km, eres capaz de aparecer de repente en mi puerta e invitarme a café y planes. Y claro, a mí no me queda otra opción que posponer mi vida a cualquier otro momento.
Podría echarte más de menos el resto de días, los que no apareces de repente en mi puerta, pero tendrías que venir y prestarme tu corazón. Y ¿cómo no voy a querer que te quedes, siempre? Si eres la chica que puso fresas en mi sandwich de nocilla, la que me llevó a Portugal y me acompañó hasta Madrid. Si eres la chica que cree que la muerte no existe, que es una broma, pero que, en cambio, teme perderse del camino al cielo. La chica que siempre está dispuesta a prepararme un cóctel con azúcar por el borde, vayamos a salir o a quedarnos para siempre. La que, como a mí, el limón nos hace asíasíenlagarganta. La chica más inteligente que conozco, aunque no tenga nada favorito, y de la que más me fiaré, siempre, aunque se invente respuestas para mí.
Y es que toda una vida juntas, se me hace así como pequeña, como éramos nosotras cuando nos conocimos. Y como a veces nos gusta creer que seguimos siendo. Llevamos despidiéndonos desde los once años, cada verano, y no me acostumbro... No me acostumbro a tener que hacerlo también con el frío. Eres como todas esas personas importantes, y como los magos, apareces y despareces con el frío, en tardes grises de invierno. Y esta, está casi negra.
Y es que, amiga, sólo tú eres capaz de simplificar la vida hasta convertirla en un cúmulo de despreocupaciones y sonrisas. Como si vivir fuera como una tarde de aquellas de la infancia, las de cartas y pipas, pero larga, muy larga. Y yo, la mayoría de veces, no necesitaría más. Ojalá existieras más cerca. Porque entre que vas y vienes yo ya te he echado de menos entre 3 e infinitas veces. Y además, el café solo, pero solo sin ti, está mucho más amargo.
4 de noviembre de 2011
Le palpitaba el estómago...
se había atragantado con su propio corazón.
se había atragantado con su propio corazón.
1 de noviembre de 2011
Principio de Incertidumbre
Y si...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
